DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE DIO A SU ÚNICO HIJO, para que TODO AQUEL QUE EN EL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.
EL QUE EN EL CREE, NO ES CONDENADO; pero el que no cree, ya ha sido condenado...
Y esta es la condenación: que LA LUZ VINO AL MUNDO, Y LOS HOMBRES AMARON MÁS LAS TINIEBLAS QUE LA LUZ, porque sus obras eran malas.
Todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a ella para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. Juan 3:16-21

12 de abril de 2010

Nuestra lectura de hoy, lunes 12 de abril

1 Reyes, capítulos 13 al 15

"Yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y daré a cada uno según sus obras." (Apocalipsis 2:23)

"El Señor escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si le buscamos, lo hallaremos..." (1 Crónicas 28:9)

Desde el capítulo 14 en adelante, el libro de REYES relata en forma simultánea la historia de los reinos de Israel y de Judá, destacando la actitud que cada rey tuvo para con Dios.
Lamentablemente, la mayoría de ellos fue infiel al Señor; sus hechos no fueron rectos delante de Sus ojos porque en sus corazones se habían apartado de El...

La historia de nuestras vidas también queda registrada delante de Dios, ningún detalle pasa desapercibido ante Sus ojos. El mira donde ningún ser humano puede ver: El mira la mente y el corazón. Nuestros sentimientos, pensamientos y motivaciones están expuestos frente a Su escrutinio. El conoce la verdad acerca de cada uno y las oportunidades que hemos tenido de volvernos a Dios... Volvámonos de todo corazón al Señor; guardemos Su Palabra en nuestro corazón para no pecar contra El.
Si le buscamos... le encontraremos!

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