DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE DIO A SU ÚNICO HIJO, para que TODO AQUEL QUE EN EL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.
EL QUE EN EL CREE, NO ES CONDENADO; pero el que no cree, ya ha sido condenado...
Y esta es la condenación: que LA LUZ VINO AL MUNDO, Y LOS HOMBRES AMARON MÁS LAS TINIEBLAS QUE LA LUZ, porque sus obras eran malas.
Todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a ella para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. Juan 3:16-21

21 de junio de 2010

Nuestra lectura de hoy, lunes 21 de junio

Salmos, capítulos 36 al 38

"Encomienda a Jehová tu camino, y confía en El; y El hará... Guarda silencio ante el Señor, y espera en El. Los que esperan en Jehová, los mansos, heredarán la tierra." (Salmo 37:5,7, 9, 11)

Quien encomienda al Señor su camino, no va a donde quiere... sino sólo a donde Dios le guía. Quien guarda silencio ante el Señor, puede oirle; y quien le espera, camina con El.

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